domingo, 7 de diciembre de 2014

VIVIR TU SUEÑO.....Travesía a la Capital parte 2

No busques el amor verdadero, no existe, ni se encuentra... SE CONSTRUYE.


Un día  despertaras y  descubrirás que  no tienes  mas  tiempo para hacer  lo que  soñabas.  El momento   se  presentaba  ahora.  Dios nos  da  un momento en que es posible  cambiar todo lo  que  nos hace infelices e  incómodos.  El  instante  mágico es  el  momento en que un sí  o  un no puede cambiarle  la  vida..La  mujer de  los  ojos  de  mar,  se  enteró que  en  las  torres  del  silencio se  encontraban las  Oficinas  del  MOP,  donde  buscaban  ascensoristas  por  medio  tiempo.  Pidió permiso, y  fue  a
 personal del  Centro  Simón  Bolívar, llenó  una  planilla  de  empleo.



  Bajando en el  ascensor conoció a un hombre blanco, ojos claros  de  baja  estatura y contextura  fuerte, vestido impecable traje  y  corbata…quien la  trato con  respecto y  caballerosidad. La   invitó  a  tomar  un café,  le  habló sobre la  política  del Ministerio, el sindicato y  los  políticos  de  la  época, su  nombre Zoilo.  Ella   le  manifestó  su  situación  incomoda y  el porqué  necesitaba cambiar   de  empleo.  Cada  vez que  ella  visitaba al  MOP, él la  invitaba a  un café, la  galanteaba y  le  decía que  estaba  dispuesto a  compartir con ella y  la niña el  resto  de su vida. Y todo  el  que  persevera  vence,  una mañana la  mujer de los  ojos  de  mar salió en  su  día libre con  su  chinita al  parque, y  nunca más  regresó a  la  Embajada, solo  dejó  una  carta de  agradecimiento.   Ella había conseguido  el  respeto, el compañero, el  marido,   el padre para su hija y  un  hogar. La  presentó en la Jefatura  Civil con  el  nombre  que  ella había  escogido: Lubita.
Por primera  vez,  ella  se  sintió  libre y  segura de  sí misma por lo  que  estaba  haciendo.   Poco a poco estaba  logrando obtener  lo  que  siempre había  soñado para  su  vida: un hombre   leal,  correcto, y morador de  su  hogar, respeto,  afecto  para  ella  y  para  sus  hijos e  independencia  económica.  El  poder mantener ambos,  dos  empleos para esa  época  era  bastante.  Después de  muchos, cursos  y  talleres  ingresa  al  INN  donde hizo una  carrera   que  siempre  le gusto, Alquimista de  la  cocina venezolana   en  beneficios  de  los  menores y  adolecentes  de  la  época, en los  colegios de  los  comedores  escolares  en Venezuela.  

Siempre decía  "No buscar a alguien que resuelva tus problemas, buscar a alguien que NO te deje sola para  enfrentarlos ".
De esta unión, nació su  hija  menor, quien  físicamente es muy parecida  a su  madre y siguió sus  mismos pasos de  las  cosas que a  ella  más le  apasionaban: Eliza..., es hoy  la dama de   los  ojos  de mar  quien   estará escribiendo el  guion con  el  sazón y el  sabor de su  propia  historia…… 
La felicidad es hacer lo que deseas, desear lo que haces y no soñar tu vida, sino VIVIR tu sueño.



sábado, 29 de noviembre de 2014

TRAVESÍA POR LA CAPITAL


                 
mujer ojos  de  mar
Una vez  que ratifica  sus  sospechas, de  las  cosas  que  se decían, pero  que  ella  no  podía  comprobar. La mujer  de los  ojos  de  mar  con  lagrimas  en  los  ojos dejó una  carta   sobre  la  almohada, tomó pocas  cosas  personales  y  dejó   el lugar. Su  alma  le  pedía evacuar aquel  pueblo…el  que  le  había  brindado  muchas alegrías pero  también sin  sabores. No tenía  idea  donde  ir pero  su   alma le  pedía  libertad…y  eso  debería  buscarla  en  la  Capital.
La partida



Esa  misma  noche   a  la  7:30  Pm,   sale del  viejo terminal  del  pueblo,  desde la  plaza del obelisco en  un  viejo  autobús,  moderno  para  la época con  rumbo  a  la  Capital  Caraqueña. No sabía   donde    llegaría ni  cuán  lejos  quedaba  la  Capital. Solo poseía  un papel  escrito  con una   dirección y un  número  telefónico de  un  pariente   estudiante  de  la  UCV.
Después  de  12 horas de viaje,  cansada, sin  poder dormir por  la  incomodidad de  los   asientos y  los  ronquidos  de  los  viajeros, finalmente llega al  terminal del  nuevo  circo  de  Caracas que  comenzaba  a  despertar.  


Terminal nuevo circo 60


Al  frente  se  divisaban dos  edificios  gemelos  de  referencia para la  época:  las  Torres  del  del Centro Simón  Bolívar. 

Sin conocer a  donde  había  llegado, pregunto por  la dirección de  su  prima  en un  pedazo de  papel y tomó  un  carro libre.

Dos  semanas después,  la  impaciencia comenzó apoderarse de  su  pensamiento.  Revisando los clasificados  en  los  periódicos de  la  capital y  asistiendo  a  las  agencias  de  colocación. Casualmente, una  de estas  solicitaba el  servicio  de  una  señora  con  experiencia  para trabajar en la  sede de unos   diplomáticos  asiáticos. La mujer   de  los  ojos  de  mar,  se  acerco  a una quinta en  el   Contry club,  donde  se quedo  trabajando en  la Embajada.



Eran  los  años  60’s, la  situación política de  caracas  era  tensa. El  presidente  era Rómulo  Betancourt.   A los  4 meses,  ella no  pudo  mas ocultar su  embarazo, y manifestó su  situación  a  los  esposos diplomáticos  Japoneses y deciden aceptarla  y darle  una   condición especial  prenatal. Cinco meses después, nace  una  niña 3 kgs y  50 cm, a quien los  asiáticos llamaron: Nakari. 


 Ellos no tenían  niños propios, y  le  compraron: cuna, canastillas, decoraron la  habitación para la  niña Nakari y   contrataron una  niñera.  Se encariñaron  tanto con  la niña, como  si  fuese propia y  la  niña estaba  tomando aspecto  físicos  asiáticos,  y  eso  los acercaba mas y  mas amorosamente. Ya a los  seis meses  la  niña  Nakari era una chinita, en gestos, expresiones, y aspectos.


La  bebe Nakari


La mujer  de  ojos  de  mar, estaba  muy  agradecida,  pero  comenzó  a  sentir  celos  de  madre.  y  a pensar que podría  perder  el  cariño  de  su  hija. Y una  madre  celosa  se  convierte  en  una  tigra protectora  de su  cachorro. Y  comenzó   a  hacerse  preguntas y  responderse  ella misma ...  concluyendo que  lo que  sucedía  no  era  normal. Y decidió  buscarse  otro  empleo  a  escondida para  no  herir  los  sentimientos a  los  esposos  diplomáticos quienes  se habían comportado generosamente bien con  ella  y  su  hijita.