sábado, 29 de noviembre de 2014

TRAVESÍA POR LA CAPITAL


                 
mujer ojos  de  mar
Una vez  que ratifica  sus  sospechas, de  las  cosas  que  se decían, pero  que  ella  no  podía  comprobar. La mujer  de los  ojos  de  mar  con  lagrimas  en  los  ojos dejó una  carta   sobre  la  almohada, tomó pocas  cosas  personales  y  dejó   el lugar. Su  alma  le  pedía evacuar aquel  pueblo…el  que  le  había  brindado  muchas alegrías pero  también sin  sabores. No tenía  idea  donde  ir pero  su   alma le  pedía  libertad…y  eso  debería  buscarla  en  la  Capital.
La partida



Esa  misma  noche   a  la  7:30  Pm,   sale del  viejo terminal  del  pueblo,  desde la  plaza del obelisco en  un  viejo  autobús,  moderno  para  la época con  rumbo  a  la  Capital  Caraqueña. No sabía   donde    llegaría ni  cuán  lejos  quedaba  la  Capital. Solo poseía  un papel  escrito  con una   dirección y un  número  telefónico de  un  pariente   estudiante  de  la  UCV.
Después  de  12 horas de viaje,  cansada, sin  poder dormir por  la  incomodidad de  los   asientos y  los  ronquidos  de  los  viajeros, finalmente llega al  terminal del  nuevo  circo  de  Caracas que  comenzaba  a  despertar.  


Terminal nuevo circo 60


Al  frente  se  divisaban dos  edificios  gemelos  de  referencia para la  época:  las  Torres  del  del Centro Simón  Bolívar. 

Sin conocer a  donde  había  llegado, pregunto por  la dirección de  su  prima  en un  pedazo de  papel y tomó  un  carro libre.

Dos  semanas después,  la  impaciencia comenzó apoderarse de  su  pensamiento.  Revisando los clasificados  en  los  periódicos de  la  capital y  asistiendo  a  las  agencias  de  colocación. Casualmente, una  de estas  solicitaba el  servicio  de  una  señora  con  experiencia  para trabajar en la  sede de unos   diplomáticos  asiáticos. La mujer   de  los  ojos  de  mar,  se  acerco  a una quinta en  el   Contry club,  donde  se quedo  trabajando en  la Embajada.



Eran  los  años  60’s, la  situación política de  caracas  era  tensa. El  presidente  era Rómulo  Betancourt.   A los  4 meses,  ella no  pudo  mas ocultar su  embarazo, y manifestó su  situación  a  los  esposos diplomáticos  Japoneses y deciden aceptarla  y darle  una   condición especial  prenatal. Cinco meses después, nace  una  niña 3 kgs y  50 cm, a quien los  asiáticos llamaron: Nakari. 


 Ellos no tenían  niños propios, y  le  compraron: cuna, canastillas, decoraron la  habitación para la  niña Nakari y   contrataron una  niñera.  Se encariñaron  tanto con  la niña, como  si  fuese propia y  la  niña estaba  tomando aspecto  físicos  asiáticos,  y  eso  los acercaba mas y  mas amorosamente. Ya a los  seis meses  la  niña  Nakari era una chinita, en gestos, expresiones, y aspectos.


La  bebe Nakari


La mujer  de  ojos  de  mar, estaba  muy  agradecida,  pero  comenzó  a  sentir  celos  de  madre.  y  a pensar que podría  perder  el  cariño  de  su  hija. Y una  madre  celosa  se  convierte  en  una  tigra protectora  de su  cachorro. Y  comenzó   a  hacerse  preguntas y  responderse  ella misma ...  concluyendo que  lo que  sucedía  no  era  normal. Y decidió  buscarse  otro  empleo  a  escondida para  no  herir  los  sentimientos a  los  esposos  diplomáticos quienes  se habían comportado generosamente bien con  ella  y  su  hijita.