Vida, Historias, Cuentos, leyendas..

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martes, 8 de noviembre de 2011

El Saldo de Deudas pendientes….(7B)

El Saldo de Deudas pendientes….(7B)


Invitadas a  la  fiesta
“…La contextura física del varón negro…..y la delicada hexis de la mujer blanca…”

Don Pablo ese día había invitado a sus compadres y amigos de Barcelona, de San Mateo, y Cumana; a la fiestas de Santa Rosa. Aprovechó la fiesta del Pueblo de Santa Rosa de Ocopi, para promover el Santo de la Niña Isabel….el día 17 de Noviembre. Su propósito estaba definido, buscarle pretendiente a su hija.

La casona del Chorro se embelleció y celebró el día de la niña Isabel por lo alto. Músicos de todas las regiones aparecierón. Los invitados especiales habían llegado con sus respectivos hijos, sobrinos, y ahijados. Todos ellos pudieron al fín conocer la Isabel Teresa. La mitad de la Casona la habían convertido en un gran salón de baile, la parte posterior en un festival gastronómico con: terneras, carne asada, sancochos (hervido de gallina, carne y verduras), dulces criollos, ponches, vinos, y aguardiente. El baile comenzó, con un vals. Todas las muchachas salieron al ritmo de los violines de La dama Antañona. Los mozos esperaban anhelada mente su turno para verla de cerca.

Y así, continuó,  toda la noche,  los músicos y la música entonando. La celebración de prolongó por 3 días. Finalmente terminó con una misa de acción de gracias preparada por Doña Teresa en la Iglesia de Santa Rosa de Ocopi.


Después de varios tragos y
conversaciones,  Don Pablo entre  Compadres y amigos…ya sabía quien podría ser su futuro yerno. El hijo de Don Fernando Fernández….Armando. Pero Isabel no estaba interesada en un prometido escogido por su padre, ella había heredado el temple libre y aventurero de su madre.

Don Pablo había aprovechado esta fiesta además, para concertar varios negocios: La compra del Hato de su compadre, Los aguacates, la venta de varios bultos de la Alfarería, varias sillas de montar, aperos, la venta de 12 mulas, y la compra de un padrote mejorar la cría. Todos los acuerdos fueron de palabra, para ese momento, ésta valía más que un documento.

La niña  Isabel 1919
En el Gran salón la música sonaba, todos querían bailar con la niña Isabel quien no se reusaba…y mientras bailaban, ellos aprovechaban para decírle cosas…la piropeaban. El calor estaba intenso que la obligó a cambiarse de traje varias veces.

Pancho, su protector y ángel guardián, estaba atento con las necesidades de la niña. Cada vez que la niña se cambiaba de traje, le preguntaba a él, como se veía ….y el respondía: “ Muy bonito mi niña, como una reina.” De regreso al gran salón. Pancho danzaba en su imaginación con ella, aunque su cuerpo no lo hacia, pero su alma la disfrutaba.

El día Domingo en la tarde, Don Fernando habló con Don Pablo para pedir la mano de la niña Isabel para su hijo Armando. Cuando La niña se enteró de la noticia, quedo sorprendida…por su mente nunca  pasó que su vida sentimental debería ser dispuesta sin su consentimiento. Todo lo que ella había estado siempre en contra en sus escritos y en sus poémas,  le estuviera sucediendo ahora. Ella se indignó tanto con su padre, que no salió más de su aposento por el resto del día fingiendo sentirse mal.

Después de varias semanas, en unos de esos tantos paseos a caballo por el campo en la sabanas de San Rosa de Ocopi, debajo de la sombra de un algarrobo, Isabel le comentó lo sucedido a Pancho, quien se había convertido en su Ángel guardián, su guardador de pensamientos, historias y secretos. Él la oyó detenidamente…..y además, le dijo: “Niña Isabel…Yo también sufro porque no la veré más. No podré salir de paseo a caballo por la sabana, no le recogeré las flores que a usted más le gustan. No la acompañaré a dibujar el paisaje, a contemplar el amanecer, a observar las estrellas en las noches, a interpretar sus hermosos poemas, a verme como tal cual soy… desde sus ojos azules, a darle los primeros auxilio cuando se lastima, a poner mi hombro cuando quiere echar algunas lagrimas….y finalmente… a quererla tanto…. como la quiere éste negro”.

Panchito
Isabel jamás había oído unas palabras tan sinceras y hermosas hasta ese día. Su corazón lo sintió pequeñito, y se le aguaraparon sus hermosos ojos azules. Y ella de imediato se dio cuenta de un detalle: que el estar siempre juntos, los había marcados a  ambos, se les había revelado el alma. Su visión fue más profunda, al sentir desde su corazón ésta desnudez. Y le dijo: “Yo también he aprendido a quererte Panchito”. Y un beso en la  mejilla, cerró ese pacto de amor que venia pendiente de vidas pasadas.

Los días pasarón igual que antes en la Casona el Chorro. Pancho e Isabel realizaban  sus actividades diaria, con más pasión y entusiasmo , sin levantar  sospechas por temor a Don Pablo. La fecha de compromiso de la niña Isabel con Armandito se acercaba. Ella se le reveló a su padre. Conociendo de que una relación con Pacho ante los ojos de su Padre  era inaceptable. En un acto  de  rebeldía,  antes de los preparativos del compromiso formal, tomó la decisión de huir con Pacho con rumbo desconocido. Escritos de la  niña  Isabel:

Viviremos en un castillo
hecho con amores
sostenido por dulzura
protegido con confianza
construido con felicidad
viviremos en nuestro castillo
para no salir jamás.










……La historia continúa….en 8B

EL FRUTO DEL AMOR PROHIBIDO (8B)

EL FRUTO DEL AMOR PROHIBIDO (8B)


La búsqueda se prolongó por más de 4 meses, por todos los pueblos, comunidades, aldea, y caseríos de la región, infructuosamente.

Don Pablo Trías, cayó en una gran depresión originada por el infortunio del deshonor, y la impotencia de encontrar a su hija. Él siempre hizo su voluntad pero esta vez, todo se le había escapado de las manos. La persona que él menos imaginaba, en quien había depositado toda su confianza… lo había prácticamente traicionado…le había quitado lo más valioso de su vida…a su propia vida...su niña de sus ojos. Doña Teresa rezaba todos los días en la capilla de la Casona, por la buena salud de su hija y la tranquilidad de su esposo.




Isabel había renunciado a todo, a su comodidad, a sus bienes, al calor de  su casa, y a los afectos de seres más queridos. Ella siguió lo que le dijo su corazón. Ella sabia que Francisco no tenia riquezas, ni la mínima condiciones de comodidad por ahora, pero ella era feliz, y no un ser infeliz haciendo feliz a otros.


La niña  de  ojos  de mar 3 años edad

A los 6 meses, aparecieron en Úrica Arriba, donde la familia de Pancho… pero ya la búsqueda había cesado. Cumpliendo los 19 años de edad, Isabel salió embarazada de su primera hija. Y un día martes, del 20 de enero de 1920 nació su primogénita a quien le iban a llamar Sebastiana,  pero Isabel recordó las historias de su madre sobre abuela materna en España, y la llamó Elvia Antonia. Elvia por su abuela materna: Elviña, y Antonia Como su madre. Elvia era una niña hermosa, de ojos azules como el mar, muy parecida a su madre.

Esta niña de ojos de mar… en sus primeros años, disfrutó del cuidado, del cariño y del amor de sus padres.

Tres años más tarde, salió de nuevo embarazada Isabel de su segunda hija. Y un día Martes, 25 de Diciembre de 1923, nació una bella morena de ojazos almendrado, a quien llamarón Natividad de Jesùs, en honor a su nacimiento. Pero ésta ultima no pudo disfrutar de los cuidados, el cariño y el amor de su madre por mucho tiempo porque su madre fallece justo a los dos meses de nacida, a una edad de 23 años.

Durante esos 5 años, Pancho no les permitió a su mujer ver a sus padres, ni a sus hijas conocer sus abuelos maternos. Su abuelo en vida quiso darle a Isabel su herencia y Pancho por orgullo no le permitió ir a recibirla.

Las niñas quedaron al cuidado de su abuela paterna, Margarita Guzmán y de María Dolores Guzmán de Parpacén. Ésta ultima, la hermana menor de Francisco, su padre. Una mujer de color, con un corazón amoroso extraordinario. No tuvo hijos biológicos, pero todos eran sus hijos. Todo lo que hacia, lo hacia con amor, madre de muchos, porque a todos los amó y los consideró sus hijos. Todos le decían: Mama Dolores, como el  personaje del derecho de nacer.

A los 14 años de edad, la niña de los los ojos de mar, quedó huérfana de padre y le toca cuidar a su hermana menor Natividad que apenas tenía 9 añitos. Natividad a pesar de su edad, poseía una fuerza extraordinaria, tomaba un becerro por los cachos y lo tumbaba. No le tenia miedo a la oscuridad, ni a los caminos, menos a las arañas, ni a las culebras. Era todo lo contrario que su hermana mayor.

Ambas quedaron al cuidado de su tía y abuela paterna quienes las educaron hasta sus respectivos casamientos. Ellas experimentaron sus propias historias, sus propias experiencias de vida. La muchacha de los ojos de mar, vivió hasta los 85 años, dejó 8 hijos: 5 varones y 3 hembras. Falleció, en Caracas, Venezuela, el 25 de enero del 2005.






La bella morena de ojos de Navidad
  La bella Morena de los ojos de Navidad (de sonrisa, alegria, de  festividad), se casó con Amadeo Osorio. Tuvo 8 hijos también: 4 hombres y 4 mujeres. Y todavía sigue escribiendo su historia. Estos hijos seguirán en la vida escribiendo una historia diferente.


El Destino de la Casona del Chorro… (9B)

El Destino de la Casona del Chorro… (9B)


El infortunio sufrido por su propia íra llevo a Don Pablo a experimentar una gran depresión que no pudo superar. Los negocios que muchos años se hacían se paralizaron, los contratos que tenia con las Empresas de Exportación fueron suspendidos. El camino al Puerto de Cumaná, se olvidó. Los Arrieros buscaron otros rumbos. Los animales comenzaron a sufrir el descuido del amo. Las actividades comerciales que existían en la Casona desaparecieron. Los productos y mercancías salierón a  parar en otras manos. Las compras, los encargos y las entregas no fueron más realizadas.

Los Capataces y empleados de la Casona, empezaron a retirarse a otros destinos, a Hatos, y a Fincas cercanas. Desde aquí en adelante no hubo más control . El despavorido saqueo se desató silenciosamente en todas las áreas. Cada quien comenzó a llevarse lo que justamente creía merecer. Los moldes del área de alfarería, las herramientas del taller de herrería, y todos los productos de la alfarería. Todo lo que había costado construir por años, con mucho esfuerzo, estaba llegando a su fin en menos de 3 años.


Las  antiguas  ruinas del  chorro

Hasta ahora, solo quedaba la Casona el Chorro, porque Doña Teresa aún estaba allí. Al morir su hija, su niña Isabel….Ella decidió refugiarse en el convento de nuevo en Cumaná. Buscó a sus antiguas hermanas de la Caridad se internó en una penitencia de silencio. Don Pablo perdió la memoria y pasó sus últimos días de vida exhibiendo sus morocotas acuñadas por el pueblo de San Rosa de  Ocopi, en una mochila. Las que recordó encontrar para ese momento. Al morir éste, toda la vieja Casona fué saqueada. El lugar de La casona se convirtió en el gran Dorado para muchos buscadores de tesoros. Buscaron en todo el perímetro del terreno, hasta en los viejos hornos y los galpones de deposito. Poco a poco entraron en la casona, levantaron los pisos, paredes, techos…y al final toda la casa se vino abajo.

Las morocotas
Nadie dijo lo que encontró…pero sí afirmaron haber encontrado los tesoros de Don Pablo Trías. La Casona el Chorro, quedó en ruinas…y solo quedó el viejo tanque, las acequias, el zanjón de los gatos….y una leyenda.
Todos  años por  semana  santa, los  lugareños dicen ver  el  Jueves  Santo un Arbol  de  guanabana cargada con  frutos  color dorado  brillante y desaparece después  de  la  semana mayor.

La Luz brillante  en la Pata  del Viejo  arbol


domingo, 6 de noviembre de 2011

Las Ultimas Comadronas del siglo XX.


ÚRICA PUEBLO  LIBRE
 • “Hasta la mitad del siglo XX, en Venezuela era práctica generalizada el hecho de que las parturientas daban a luz asistidas por ParterasComadrona que se desplazaban hacia el lugar del alumbramiento. Si bien la industrialización de las ciudades hizo que esta costumbre fuese abandonada en los centros urbanos, la falta de alcance del sistema de salud pública en las poblaciones rurales hizo que la existencia de Parteras y Comadronas fuese imprescindible hasta casi el final del siglo. Hoy día, esta última generación de mujeres, especialistas en traer vida al mundo comparten su experiencia para que su legado perdure a través del tiempo.”


En Venezuela durante la Presidencia de Guzmán Blanco, en el llamado Quinquenio (1879-1884), proclamado Presidente hasta 1882 por el Congreso y reelecto por el Concejo Federal de Venezuela para esa época. Cuando su paisano El General José Desiderio Trías Guzmán muere, y para ese momento se creaba el Registro  y el Matrimonio Civil obligatorio. Allá, en un pequeño pueblo,  heroico, de gente valiente y aguerrida del oriente de Venezuela. Donde las lanzas del Coronel Pedro Zaraza se combinó con la de los Rondones para ponerle fin a una historia de hechos de horror y sufrimiento del temido  José Tomas Boves.

En una sabana inmensa donde el amanecer y el cielo suele juntarse en el infinito. Donde los dos afluentes de  la vida : el  rio Úrica y el Amana cobran fuerzas y  se acompañan... para refrescar los fertiles suelos de  la  sabana. Después de citar estos acontecimientos históricos, se puede leer una frase en el monumento del Arco de la entrada,” URICA PUEBLO LIBRE:” Aquí se comenzó la libertad de los pueblos...y se liquidó el miedo en  Venezuela.

En el año 1880, un 10 de Diciembre, nace una niña, la protagonista de esta historia. La primogénita de Margarita Guzmán Requena con un Comerciante francés, Eladeu Belisario Padget a quien presentaron como Eladia Belisario Guzmán. Eladia creció al lado de su madre. Aprendió a leer y escribir correctamente. Aprendió valores morales y religiosos de la época, los preceptos Católicos de la Iglesia Romana. A la edad de 20 años se había formado en una mujer hermosa, una mezcla del francés y de mulata criolla. Ella era una mujer de carácter definido, alta, cuerpo esbelto, piel morena, cabellera risada, y de ojos claros. Aprendió la técnica y el secreto de ayudar traer niños sanos al mundo. El arte de ser Partera. También practicaba el arte de defensa personal, a jugar las armas, montar a caballo, y  los quehaceres de una finca. La vida la transformó en una devota de la virgen María y de Jesús de Nazaret, recitaba el rosario a la Virgen y también el de los difuntos.

A los 29 años de su primer matrimonio tuvo su primogénita, María Leonarda, una catira rubia de ojos azules. Este matrimonio solo duró un año, ella enviudó. A la edad de 33 años se casó con de nuevo con Cupertino Pérez con quien concibió 7 hijos: 5 varones y 2 hembras( ...Ramón, Jacínto, Rogelio, Luís, Daríto, Martina, José). A los 48 años de edad no solamente queda viuda por segunda vez, sino que el destino la marca y pierde 6 de sus 8 hijos a causa de las pestes y epidemias de la época. Una gran  tristeza y un dolor embargó su corazón por más de 5 años. Ella lloró, lloró y lloró a sus seres queridos... hasta que una tarde de un  miércoles santos en plena sabana,  de regreso de la finca en Úrica arriba, comenzó a llorar en el camino…y de repente en el firmamento, en plena sabana se oyó una voz recia que le dijo: “ Mira mujer religiosa deja que se cumpla la voluntad de Dios”. Buscó por todos lados no vio a a nadie. Y desde ese momento el dolor y las lagrimas cesaron, y no la vieron llorar más.

No pudo ver los nietos de esos seis hijos, pero sus dos hijos vivos, le dieron esa bendición de disfrutarlos. María Leonarda tuvo 3 hijos: dos varones y una hembra (...Manuel, Legio, Melina ) y su hijo Luís Beltrán engendró más de 30 en diferentes mujeres.

Su obra: su profesión oficial fue de Comadrona, autorizada por el Ministerio de Salud de la época. Ella ayudó a muchas madres a traer sus hijos al mundo sanos y salvo. Su fama se extendió por todo el estado Anzoátegui, desde su Capital hasta los municipios, campos, caseríos, y aldeas. Desde Úrica atendía todas las villas cercanas, campos, caseríos, aldeas como: Úrica, Mundo Nuevo, el Saman, Laberinto, Areo, La isla, Paraman, Santa Bárbara, Aguasay, Tejero, la Leona, Punta e Mata, Mercural, el Piñal, Tonoro, Anaco, San Joaquín, Santana, Etc. En el 1953 se muda a Cantaura, la Capital del Distrito compartiendo deberes y responsabilidades con la maternidad del pueblo. Un tercio del total de los partos normales fueron atendidos por esta Comadrona. Atendía a la mujer (la madre) muchas veces desde antes la concepción, control del embarazo, hasta la fecha del parto. Las Madres de esa época eran atendidas en sus propios hogares frecuentemente con la participación del padre del bebe, durante el trabajo de parto. También conocía los métodos naturales para evitar futuros embarazos en la madre con riesgo. Ella aprendió a conocer a la mujer, sus ritmos y dificultades, a compartir, a estar al lado de ella, como ese ser invisible que históricamente han estado desde el primer registro del parto en el mundo. Ella compartió sus experiencias con la futura madre y éstas entablaban una relación basada en la comfianza. Partera significa en Anglosajón, con la Mujer, mientras que le Obstetra al frente de la mujer. La Comadrona se convirtió en una mujer sabia quien supo entender los ritmos biológicos  de la  mujer, y los misterios de la vida y la muerte.

Casi más de un tercio de las poblaciones Cantaura, Úrica y sus alrededores desde 1900 hasta 1978 fueron parteados por ella. Más de 78 años de profesión activa al servicio de su pueblo. Su ultimo labor de parto asistido fue la de una bisnieta, hija de un nieto, Manuel y su esposa Isabel. Quien antes del parto le pidió reiteradamente su deseo de no tener más hijos que tres eran para ella suficientes a pesar de sus 23 años. Eladia se rehusó varias veces pero la insistencia de la muchacha pudierón  convencerla. Después de esto, años después Isabel quiso salir de nuevo embarazada, se vió con todos  los  Especialistas de  la  región y no pudo a pesar de tener todos órganos reproductores intactos y funcionales.

Eladia Belisario Guzmán de Pérez durante su vida dio  mucho amor para sus hijos, nietos, bisnietos, tataranietos, ahijados, compadres, comadres, y vecinos. En el 1958 fue capaz de escribir una carta al Presidente de la Republica de Venezuela Rómulo Betancourt, manifestándole la situación precaria de la mujer embarazada y el cuidado del niño en los Estados Orientales. Recibiendo respuesta e invitándola a una ponencia en un seminario en la Ciudad de Barcelona, Edo. Anzoátegui.

Eladia Belisario Guzmán de Pérez Fallece a edad de 103 años en Cantaura, 1985.



sábado, 11 de junio de 2011

LAS MUJERES DE DON PABLO (6B)

Las mujeres  de Don Pablo.

Al llegar las dos mujeres a la Casona de Chorro,en Santa Rosa de Ocopi, (el 10  de Diciembre 1916), Doña Teresa y la niña  Isabel (  madre e hija); comenzaron hacer cambios. La energía femenina de la Casona había permanecido por mucho tiempo en manos de la servidumbre. En el salón del comedor, a la mesa le cambiaron el modelo de las  sillas y el numero de ellas:  de 8 a 10, en el  área de descaso donde  Don Pablo tomaba  su  siesta, reformaron el cuero del viejo sillón.  En la cocina pintaron paredes de color blanco e instalaron cortinas españolas, y también cambiaron algunas baldosas  de arcillas dañadas del viejo piso . Pintaron paredes y ventanales en el gran salón e igualmente en el pasillo perimetral de la Casona.

Mudaron las mercancías depositada dentro de  los  aposentos  hacia los depósitos externos de  viejo  molino y elaboraron el primer inventario. Finamente, organizaron una verdadera exhibición. Toda la servidumbre interna estuvo ocupada durante tres  semanas, y al finalizar,  ellos comentaban: “Hay Dio mío, Que cambio hicieron Doña Teresa y  la niña Isabelita....”.


Doña Teresa no tardó en darse cuenta del analfabetismo de casi toda la gente que laboraba en la Casona. Muchos de ellos todavía sumaban  con nudos,  tampoco sabían leer ni escribir. Notó que muchos niños aún no habían sido bautizados.  Cuyos padres convivían arrejuntados sin la bendición de Dios y mucho menos bajo de las leyes civiles.

Doña Teresa
Doña Teresa como buena educadora, pidió apoyo a Don Pablo con material educativo desde Cumaná, y formó la primera escuela en la Casona del Chorro, La Niña Isabel fue primera maestra de los niños y niñas de la Casona, y Doña Teresa la maestra de los adultos. Habló con el Párroco de la Iglesia Santa Rosa y propicio un bautizo colectivo de niños y muchos adultos. Posteriormente, con el tiempo muchas familias formalizaron sus estados civiles.



La niña Isabel Teresa
 La niña Isabel le gustaba mucho montar a caballo por los campos, sabanas, y riachuelos. Contemplar la salida del sol, y visualizar las estrellas. Por todo estas cosas, Don Pablo delegó el cuidado y protección de su hija de 16 años, en Pancho. Un muchacho de su entera confianza, que había crecido en la casona desde los 11 años de edad, hijo de unos parientes de la Villa de Úrica, y para este entonces tenia cerca de 19 años. Pancho,  muchas veces casi perdía la paciencia con los constantes antojos de la Niña Isabel. Se convirtió en su guardián, su mandadero, su confidente, su colector de cosas de la naturaleza, hasta interpretador de poesía, menos mal que el muchacho era compositor de copla y tenia buen oído. Así pasó el tiempo, él muy atento con ella... y ella dándole sendero a su pensamiento infinito, que hasta entonces era de  mucha inocencia, respeto y pureza. Disfrutando los amaneceres, los atardeceres, del firmamento en las noches estrelladas… y de la frescura del encantador río al nadar en  esos días calurosos y soleados.



La niña Isabel y su poesía:

Te necesito para respirar,
necesito tus ojos para ver
necesito tus labios para sentir,
necesito tu alma para vivir
necesito tu existencia para sonreír
te necesito para saber amar


Mi corazón es tuyo
mis sentimientos son tuyos
mi cuerpo es tuyo
mis palabras son para ti

mis caricias son para ti
mis besos son para ti
pero hay algo que es sólo mío:
saber que me amas.




Viviremos en un castillo
hecho con amores
sostenido por dulzura
protegido con confianza
construido con felicidad
viviremos en nuestro castillo
para no salir jamás.


...  historia continua.....7B

martes, 31 de mayo de 2011

CAMINO AL PUERTO (4B)

El camino al Puerto.


Una mañana de enero de 1901, parten los arreos rumbo al puerto de Cumaná. Todas las mulas fueron cargadas en la madrugada. La lista de encargos e inventarios de entrega se había revisado. El libro de novedades y de encargos fue entregado al patrón. Pancho guardó esta vez una copia en el baúl de la casona. A las 5:30 AM salió el arreo. La salida era una cosa muy importante para  ellos. Cuando el tiro se   engancha el Mayoral toma el manejo de las riendas en sus manos, el Zagal pronuncia la señal convenida con una lluvia de palos y silbidos…finalmente ponen en movimiento las mulas, burros y caballos. El sol comenzaba asomar sus primeros rayos de luz. Las   paraulatas y el alcaraván despertaban  con  el  cantar  de los gallos.   Los arrieros adelantaban para  ganar  tiempo  y  llegar  temprano a los acampaderos.

Al tercer día, ya pasaban por la hacienda Caripito donde se les unieron las cargas de café y cacao con 4 carretas , 10 mulas y 5 jornaleros. El arreo continuo el rumbo  por  siempre trazado . Tanto los hombres como los animales conocían el camino.

Faltando solo 3 días de jornada para llegar al puerto, Don Pablo se sintió mal….y se adelantó a caballo para ver al Boticario y  buscar algo para aliviar el dolor. Pero su malestar no era de boticario…había contraído una infección estomacal y  debió ser hospitalizado con  las hermanas de Caridad para su atención y tratamiento. El Dr. Acosta Ortiz lo diagnosticó. Los primeros 5 días fueron cruciales, había que hidratarlo y adminístrale el tratamiento. Él  siempre estuvo al cuidado de una hermana diferente los primeros 5 días.

Al séptimo día apareció por la sala de enfermos una novicia de cerca de 26 años de edad, de ojos azules, de una carita de porcelana, no le pudo ver la cabellera porque lo tenia tapado por el habito. Muy cariñosa, amable, con un acento Español (Gallego), de mediana estatura. Durante los próximos 10 días siguientes de tratamiento se hicieron buenos amigos: paciente –enfermera…Hablaron de muchos temas: acerca de Dios, de la situación política y económica de Venezuela, de España…de sus padres en Cambre,  La Coruña..y …su propósito como misionera en Cumaná.

A medida que se le acercaba la partida, Don Pablo deseaba no mejorarse para que le dieran de alta. Su estancia en el Hospital se prolongó hasta por 30 días. Y le tocó hacerle una buena donación a la madre superiora para mejoras del Hospital.

Una mañana, por un instante, antes de la  revista  medica,  Pablo y  Sor Teresita se miraron directamente a los ojos, y  por primera vez sintió algo extraño que no había sentido antes. Ella bajó  la mirada, y sintió vergüenza y pena. Pablo la tomó de las manos y le dijo: “Sor Teresita…yo estoy seguro que la amo profundamente…también estoy conciente de mi gran rival…pero estoy dispuesto a compartir su corazón con él.” Ella salió del recinto a la carrera y desapareció por el pasillo sin despedirse de él.

Pasaron los días, y semanas….y cada vez que Pablo podía le enviaba mensajes…regalo especiales, y así duraron casi un año desde su primer encuentro.


Sor Teresa muy pronto se dio cuenta que su corazón flotaba entre dos amores. Y un día bajo confesión hablo con el obispo. Quien le manifestó lo siguiente: “Hija , no solamente pueden ser santos que se entregan bajo el celibato; también nuestro Señor quiere siervos laicos que salgan de la familia en santo matrimonio.”


Y quince días después de esta confesión, en la pequeña capilla del convento…se celebró el santo matrimonio entre: Teresa Antonia Saavedra del Castillo y Pedro Pablo Trías. Ella continuó prestando servicio como voluntaria a ambos. Pablo le tocó que comprarle una casa cerca de la congregación, en Cumaná y reorganizar su tiempo de trabajo entre Santa rosa de Ocopi y Cumaná.



..la  historia  continua...5B