domingo, 6 de noviembre de 2011

Las Ultimas Comadronas del siglo XX.


ÚRICA PUEBLO  LIBRE
• “Hasta la mitad del siglo XX, en Venezuela era práctica generalizada el hecho de que las parturientas daban a luz asistidas por ParterasComadrona que se desplazaban hacia el lugar del alumbramiento. Si bien la industrialización de las ciudades hizo que esta costumbre fuese abandonada en los centros urbanos, la falta de alcance del sistema de salud pública en las poblaciones rurales hizo que la existencia de Parteras y Comadronas fuese imprescindible hasta casi el final del siglo. Hoy día, esta última generación de mujeres, especialistas en traer vida al mundo comparten su experiencia para que su legado perdure a través del tiempo.”


En Venezuela durante la Presidencia de Guzmán Blanco, en el llamado Quinquenio (1879-1884), proclamado Presidente hasta 1882 por el Congreso y reelecto por el Concejo Federal de Venezuela para esa época. Cuando su paisano El General José Desiderio Trías Guzmán muere, y para ese momento se creaba el Registro  y el Matrimonio Civil obligatorio. Allá, en un pequeño pueblo,  heroico, de gente valiente y aguerrida del oriente de Venezuela. Donde las lanzas del Coronel Pedro Zaraza se combinó con la de los Rondones para ponerle fin a una historia de hechos de horror y sufrimiento del temido  José Tomas Boves.

En una sabana inmensa donde el amanecer y el cielo suele juntarse en el infinito. Donde los dos afluentes de  la vida : el  rio Úrica y el Amana cobran fuerzas y  se acompañan... para refrescar los fertiles suelos de  la  sabana. Después de citar estos acontecimientos históricos, se puede leer una frase en el monumento del Arco de la entrada,” URICA PUEBLO LIBRE:” Aquí  comenzó la libertad de los pueblos...y se liquidó el miedo en  Venezuela.

En el año 1880, un 10 de Diciembre, nace una niña, la protagonista de esta historia. La primogénita de Margarita Guzmán Requena con un Comerciante francés, Eladeu Belisario Padget a quien presentaron como Eladia Belisario Guzmán. Eladia creció al lado de su madre. Aprendió a leer y escribir correctamente. Aprendió valores morales y religiosos de la época, los preceptos Católicos de la Iglesia Romana. A la edad de 20 años se había transformado en una mujer hermosa, una mezcla del francés y de mulata criolla. Ella era una mujer de carácter definido, alta, cuerpo esbelto, piel clara, morena, cabellera risada, y de ojos claros, verdosos. Aprendió la técnica y el secreto de ayudar traer niños sanos al mundo. El arte de ser Partera. También practicaba el arte de defensa personal, a jugar las armas, montar a caballo, y  los quehaceres de una finca. La vida la transformó en una devota de la virgen María y de Jesús de Nazaret, recitaba el rosario a la Virgen y también el de los difuntos.

A los 29 años de su primer matrimonio tuvo su primogénita, María Leonarda, una catira rubia de ojos azules. Este matrimonio solo duró un año, ella enviudó. A la edad de 33 años se casó con de nuevo con Cupertino Pérez con quien concibió 7 hijos: 5 varones y 2 hembras( ...Ramón, Jacínto, Rogelio, Luís, Daríto, Martina, José). A los 48 años de edad no solamente queda viuda por segunda vez, sino que el destino la marca y pierde 6 de sus 8 hijos a causa de las pestes y epidemias de la época. Una gran  tristeza y un dolor embargó su corazón por más de 5 años. Ella lloró, lloró y lloró a sus seres queridos... hasta que una tarde de un  miércoles santos en plena sabana,  de regreso de la finca en Úrica arriba, comenzó a llorar en el camino…y de repente en el firmamento, en plena sabana se oyó una voz recia que le dijo: “ Mira mujer religiosa deja que se cumpla la voluntad de Dios”. Buscó por todos lados no vio a  nadie. Y desde ese momento el dolor y las lagrimas cesaron, y no la vieron llorar más.

No pudo ver los nietos de esos seis hijos, pero sus dos hijos vivos, le dieron esa bendición de disfrutarlos. María Leonarda tuvo 3 hijos: dos varones y una hembra (...Manuel, Legio, Melina ) y su hijo Luís Beltrán engendró más de 30 en diferentes mujeres.

Su obra: su profesión oficial fue de Comadrona, autorizada por el Ministerio de Salud de la época. Ella ayudó a muchas madres a traer sus hijos al mundo sanos y salvo. Su fama se extendió por todo el estado Anzoátegui, desde su Capital hasta los municipios, campos, caseríos, y aldeas. Desde Úrica atendía todas las villas cercanas, campos, caseríos, aldeas como: Úrica, Mundo Nuevo, el Saman, Laberinto, Areo, La isla, Paraman, Santa Bárbara, Aguasay, Tejero, la Leona, Punta e Mata, Mercural, el Piñal, Tonoro, Anaco, San Joaquín, Santana, Etc. En el 1953 se muda a Cantaura, la Capital del Distrito compartiendo deberes y responsabilidades con la maternidad del pueblo. Un tercio del total de los partos normales fueron atendidos por esta Comadrona. Atendía a la mujer (la madre) muchas veces desde antes la concepción, control del embarazo, hasta la fecha del parto. Las Madres de esa época eran atendidas en sus propios hogares frecuentemente con la participación del padre del bebe, durante el trabajo de parto. También conocía los métodos naturales para evitar futuros embarazos en la madre con riesgo. Ella aprendió a conocer a la mujer, sus ritmos y dificultades, a compartir, a estar al lado de ella, como ese ser invisible que históricamente han estado desde el primer registro del parto en el mundo. Ella compartió sus experiencias con la futura madre y éstas entablaban una relación basada en la confianza. Partera significa en Anglosajón, con la Mujer, mientras que el Obstetra al frente de la mujer. La Comadrona se convirtió en una mujer sabia quien supo entender los ritmos biológicos  de la  mujer, y los misterios de la vida y la muerte.

Casi más de un tercio de las poblaciones Cantaura, Úrica y sus alrededores desde 1900 hasta 1978 fueron parteados por ella. Más de 78 años de profesión activa al servicio de su pueblo. Su ultimo labor de parto asistido fue la de una bisnieta, hija de un nieto, Manuel y su esposa Isabel. Quien antes del parto le pidió reiteradamente su deseo de no tener más hijos que tres eran para ella suficientes a pesar de sus 23 años. Eladia se rehusó varias veces pero la insistencia de la muchacha pudieron  convencerla. Después de esto, años después Isabel quiso salir de nuevo embarazada, se vio con todos  los  Especialistas de  la  región y no pudo a pesar de tener todos órganos reproductores intactos y funcionales.

Eladia Belisario Guzmán de Pérez durante su vida dio  mucho amor para sus hijos, nietos, bisnietos, tataranietos, ahijados, compadres, comadres, y vecinos. En el 1958 fue capaz de escribir una carta al Presidente de la República de Venezuela Rómulo Betancourt, manifestándole la situación precaria de la mujer embarazada y el cuidado del niño en los Estados Orientales. Recibiendo respuesta e invitándola a una ponencia en un seminario en la Ciudad de Barcelona, Edo. Anzoátegui.

Eladia Belisario Guzmán de Pérez Fallece a edad de 103 años en Cantaura, 1985.



No hay comentarios:

Publicar un comentario